Graffiti de las pandillas juveniles del sector

Por: María Antonieta Mora

En los últimos meses se ha presentado un aumento del consumo de drogas y alcohol, en especial por parte de los niños y adolescentes habitantes de los sectores más deprimidos de Suba. Asegura el Teniente Javier Francisco Patiño, comandante del CAI de El Rincón de Suba que este incremento se debe a la reciente llegada de desplazados a la localidad y debido a la falta de oportunidades terminan engrosando las franjas de miseria.

El Coronel Elver Velazco Garavito, comandante de la estación de Suba, hace énfasis en que el problema de las drogas y el alcohol se está presentando desde muy temprana edad: “es muy doloroso ver a niños de 10 años drogados a plena luz del día”. Su principal preocupación es la educación que reciben los menores en sus colegios y hogares; en su opinión: “La falta de una buena educación y de unos profesores de calidad los perjudica bastante al no tener figuras de autoridad”. Además dijo: “los profesores están pintados en la pared, en estas instituciones mandan los alumnos”

Los esfuerzos sociales de la policía han sido muy positivos; es de destacar la creación de una Escuela de Repaso para la educación y recreación de los niños más desprotegidos de la zona y así mantenerlos al margen de las actividades nocivas de su entorno. Esta escuela, con capacidad para setenta alumnos ubicada en el salón comunal del barrio Comuneros, ha logrado mantenerse gracias esfuerzo del cuerpo de policía y al apoyo del sector privado como la Universidad de la Sabana y Carrefour con sus donaciones en implementos educativos.

Lamentablemente, la ausencia del distrito es evidente; se puede notar, por ejemplo, en el abandono de los parques y el mal estado de las zonas de recreación, como lo manifestó María Teresa, habitante del lugar: “los muchachos no tienen donde jugar y se la pasan en las calles vagando”, afirma la señora que la mayoría de sus vecinos son ahora, más niños que adultos y que la drogadicción y el alcoholismo en ellos aumenta cada vez más. Pese a los esfuerzos de la policía por lograr una transformación en esa comunidad, no se ha conseguido ya que no poseen la suficiente colaboración del gobierno distrital.

Según el Coronel Velazco, se necesita una política social integral, se requiere acabar el problema de raíz y la forma para hacer esto es con un entorno más sano que incluya salud, recreación y educación desde muy temprana edad, que es cuando los niños comienzan a adquirir los hábitos de su ambiente y se forman una mentalidad contraria al buen desarrollo de la sociedad, “los niños criados en estas condiciones son los delincuentes del mañana”, aseguró el Coronel.